viernes, junio 10
su grito.
su grito fue desesperante, sus lágrimas trágicas, y cayó sin consuelo alguno al frío suelo de invierno, cayó y durmió por siempre allá enterrado en la blanca y pura nieve; pero ya la nieva no era ni blanca ni pura, tenida de rojo estaba, su mano todabía caliente apuntaba hacia el sol, y su leve mirada nublada veía hacia la obscuridad próxima, y lo único que salió de su boca fue un leve suspiro suyo, acompañado por la silenciosa caída de las rodillas de ella. hermosa y radiante, sus bucles cayeron acompañados por su triztesa, y se sumió en la obscuridad con él,cerrando sus ojos y pidiendo a Su Señor que a él también no se lo lleve.
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